
Hay una sola pregunta que decide esto, y no es el precio: ¿el cliente va hacia ti, o tú vas hacia el cliente?
Si el cliente va hacia ti: POS de mostrador
Bodegas, minimarkets, farmacias, ferreterías, boutiques. El cliente llega al mostrador, tú cobras ahí.
Lo que ganas con un equipo fijo:
- Pantalla grande. Ves más productos a la vez y te equivocas menos.
- Conectas periféricos. Lector de códigos, gaveta de dinero, segunda pantalla para el cliente.
- No dependes de batería. Está enchufado y listo todo el día.
- Aguanta el uso duro. Está pensado para estar encendido doce horas.
Aquí entran el Falcon 1, el Swan 2 y el All in One.
Si tú vas hacia el cliente: POS portátil
Restaurantes que cobran en la mesa, delivery, ferias, ventas en ruta.
Lo que ganas:
- Cobras donde está el cliente. No lo haces caminar ni esperar.
- Impresora integrada. El comprobante sale en el mismo equipo, en la mesa.
- Batería para la jornada. En el Swift 2 además es extraíble: la cambias y sigues.
- Ocupa nada. Cabe en una mano.
El error más caro
Comprar portátil “por si acaso” cuando el 95% de tus ventas ocurre en el mostrador. Terminas con una pantalla chica para un catálogo grande, cargando un equipo que nunca sale de su base.
Y al revés: comprar fijo para un restaurante con salón, y que el mozo siga anotando en papel y caminando hasta la caja por cada cuenta.
Cuando la respuesta es las dos
Pasa más de lo que crees. Un restaurante con salón y delivery necesita el fijo en caja y uno o dos portátiles en el piso. Una bodega que empieza a repartir a domicilio, igual.
No hace falta resolverlo todo el primer día: el sistema es el mismo en ambos equipos, así que puedes empezar por donde más vendes hoy y sumar el segundo cuando el volumen lo justifique. Tus productos, tus precios y tu historial ya van a estar ahí.
Lo que no cambia
En los dos casos el equipo llega configurado para trabajar con TumiSoft, con garantía de un año y envío gratis a todo el Perú desde S/200. El plan del sistema se contrata aparte y tiene descuento si lo llevas junto con el equipo. La diferencia está en dónde ocurre tu venta, no en la calidad del equipo.