
Elegir mal el régimen tributario cuesta de dos maneras: pagando más impuesto del que te corresponde, o perdiendo ventas porque no puedes emitir el comprobante que tu cliente necesita.
Los cuatro regímenes, en corto
Nuevo RUS: el más simple. Pagas una cuota fija mensual según tu nivel de ingresos y no presentas declaración de renta anual. La limitación grande: solo puedes emitir boletas, no facturas. Si tus clientes son empresas que necesitan crédito fiscal, este régimen te cierra la puerta.
RER (Régimen Especial de Renta): pagas un porcentaje fijo de tus ingresos netos mensuales. Sí puedes emitir facturas. Tiene topes de ingresos, compras y trabajadores.
RMT (Régimen MYPE Tributario): pensado para la pequeña y mediana empresa. Renta con tasas escalonadas según utilidad. Más obligaciones contables que el RER, pero más margen de crecimiento.
Régimen General: sin topes de ingresos. Contabilidad completa y todas las obligaciones. Es donde terminan las empresas que crecen.
La pregunta que decide
Antes de comparar tasas, responde esto: ¿tus clientes te piden factura?
Si vendes a otras empresas (ferreterías que abastecen constructoras, distribuidoras, proveedores de servicios) la respuesta es sí, y el Nuevo RUS deja de ser viable por más barato que parezca. Un cliente que necesita crédito fiscal y no lo obtiene, se va al proveedor que sí se lo da.
Si vendes al consumidor final (una bodega, una peluquería, un restaurante de barrio) la boleta alcanza y el RUS puede tener sentido mientras estés dentro de los topes.
Lo que no cambia según el régimen
En todos, estás obligado a entregar comprobante de pago. La diferencia es qué tipo puedes emitir, no si puedes dejar de emitir.
Y en todos, la emisión electrónica te ahorra el mismo trabajo: el comprobante sale en el momento de la venta, llega solo a SUNAT y queda registrado para tu declaración.
Antes de cambiarte
El cambio de régimen tiene reglas de oportunidad (no se puede hacer en cualquier mes) y conviene conversarlo con tu contador. Lo que sí puedes adelantar es ordenar tu emisión: sea cual sea el régimen al que llegues, vas a necesitar tus comprobantes al día.